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CORAL
POLIFÓNICA
GIJONESA
Recortes de Prensa |
El Comercio - 27 de Mayo de 2007 |
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Texto: Ramón Avello
En la mayoría de los programas municipales de los partidos que hoy se votan, figuran frases que se refieren a la proyección de las señas de identidad de Gijón, al fomento de la cultura participativa o a la protección y valoración de las manifestaciones artísticas en nuestra ciudad. La letra de los programas no son otra cosa que «palabras, palabras, palabras», como aquellas que leía el dubitativo príncipe de Dinamarca. Los programas electorales pertenecen a un curioso subgénero literario que podríamos denominar «literatura de la panacea». La panacea electoral abarca desde lo mínimo concreto, como por ejemplo «colocaremos una farola en la tu calle», hasta lo máximo abstracto en los que se nos promete a cambio del voto una estancia en el mismo paraíso. Pero como este no es un artículo de meditación política, sino de reflexión coral, dejemos aquí el asunto de los programas electorales para adentrarnos en temas polifónicos. Al final, tampoco son cuestiones muy alejadas. Hace unos días recibí un correo de un amigo vallisoletano, antiguo compañero en las clases de canto coral que impartía hace años Pedro Aizpurua en el conservatorio de Valladolid. Me comentaba en su correo que había escuchado «al coro de Gijón», del que le había sorprendido lo arriesgado y complejo del programa, muy alejado de temas manidos y equilibrado entre lo culto y popular, lo sacro y lo profano, y, sobre todo, le había emocionado la intensidad de la interpretación. Mi antiguo condiscípulo pensaba que, tal vez por el apellido de 'gijonesa', era no 'un' coro de Gijón, sino 'el' coro de Gijón. Se equivocaba. La Coral Polifónica Gijonesa 'Anselmo Solar' a la que se refería, es, desde un punto de vista digamos institucional, uno más de los coros gijoneses. Para el Ayuntamiento, la calidad o la excelencia en materia coral o bien carece de importancia, o bien es un asunto secundario. La Polifónica Gijonesa está pasando un excelente momento artístico pero, según me comentan allegados a la coral, una delicada situación de desánimo en cuanto a la ausencia de apoyos institucionales, al menos equivalentes a otras instituciones representativas de la ciudad. La verdad es que si hay un coro que por tradición histórica, por iniciativas nuevas entre las que figura la sección infantil, por entronque con la ciudad y , principalmente, por calidad puede ser representativo de Gijón, este coro es la Polifónica. ¿Por qué no se cuenta con el coro para un concierto sinfónico coral, por ejemplo en la Temporada de la OSPA, cuando, entre otras cosas conservamos la memoria y la grabación de una Novena de Beethoven excepcional? ¿Por qué la Polifónica raramente figura en los conciertos del Jovellanos? Yo no creo, ni mucho menos que haya una mano negra, aunque pudo haber algún desencuentro. Lo que no me cabe duda es que un coro de calidad, con apoyos institucionales, crece y fomenta afición y cultura musical. Y un coro también de calidad, ante olvidos institucionales, está abocado al canto del cisne. El canto más hermoso antes del declive. Ojalá en esas letras de los futuros programas electorales haya un hueco para el respaldo de la excelencia coral, como espejo de la sensibilidad de una ciudad. Gijón lo merece. |